REFLEXIÓN SOCIAL PARA CONSTRUIRVolver a mirar a la Buena gente
8 junio, 2026
Hace más de dos años que gobiernan desde el Poder Ejecutivo Nacional, un grupejo admiradores de los mensajes de odio que continuamente nos tapan, nos ahogan y al reflejar, nos crean más odio como contagio que, para colmo de males, osan agruparse bajo la autodenominación (inverosímil como su líder) de ser parte de las “buenas personas”; ese grupejo tienen un excelente manejo lingüístico “que produce desprecio, porque su contenido es el insulto y la agresividad” (concuerdo como lo define Nicolas Freibrum, politólogo UBA – Revista Anfibia – “Auténticos decadentes”).
Lejos están, de las que hay que incluir como aquellas que no pierden la piedad, la solidaridad, el acompañamiento y el respeto por sus similares y excluir a quienes solo creen en mentirosas planillas de cálculo y apetencias personales insaciables. Solo así podremos enfrentar a nuestros enemigos que, vale destacar, no son adversarios. Porque las adversidades se dirimen, discuten y superan en el marco de la política democrática. Y los enemigos a los que me refiero, no ejercen ni política, ni democracia. Pero debemos hacerlo revalorizando las palabras de Monseñor Angelleli poco antes de ser asesinado por la última dictadura y que decían así:
Necesitamos
orar mucho por nuestro país
Necesitamos
no equivocarnos para evitar
cualquier camino alocado de odio
y de sangre.
Necesitamos
la esperanza
que no es ni una ilusión, ni una ficción.
Necesitamos una legión de Multiplicadores jóvenes en la política como realizan sus símiles de la Orquesta Escuela de Chascomús en la música. Necesitamos Recurseros (y recursos) para evitar la violencia de género, para atender la salud mental, para incrementar y mejorar la educación, para defender a rajatabla los derechos humanos y para empoderar los programas sociales comunitarios. Necesitamos también, representantes políticos que sean misioneros de ciudadanía.
En definitiva, debemos Volver a mirar para construir y promover urgentemente una comunidad organizada, con convicciones, valores de amor, de empatías, en la defensa de derechos propios y de terceros y de contacto personalizado. Y condenar por violentos, fraudulentos y traicioneros a quienes ejercer la Apolítica nacional actual, a los más profundos círculos del infierno de Dante Alighieri, de los cuales, nunca debieron haberse escapado.
Fuente:
Pensando en voz escrita Oscar A. Ruiz (luego de un finde de muchas actividades)


