ELECCIONES EN BOCALa paliza electoral de Román a Mauricio Macri: esta vez, ni siquiera hizo falta que hiciera el Topo Gigio

ELECCIONES EN BOCA

La paliza electoral de Román a Mauricio Macri: esta vez, ni siquiera hizo falta que hiciera el Topo Gigio

18 diciembre, 2023 Desactivado Por Julio Giribaldi

Juan Román Riquelme propinó una paliza electoral a Mauricio Macri. La elección para definir el presidente del Club Atlético Boca Juniors por los próximos cuatro años fue histórica por varios motivos. Uno de ellos, fue la derrota incuestionable que sufrió el ex presidente xeneize y también ex presidente argentino, a manos del máximo ídolo de la historia del club auriazul. Riquelme marcó el camino, como lo hacía en la cancha, cuando jugaba. Abrió la Bombonera para los hinchas, y humilló a sus adversarios políticos como lo hacía con defensores contrarios. Recibió el reconocimiento eterno como ídolo, y el acompañamiento para una gestión de cuatro años como vicepresidente que inició en 2019 y que es considerada como positiva por la mayoría de los entendidos, propios y ajenos.

 

El oficialismo ganó la votación por más de 14 mil votos de diferencia (65.3 a 34.4 por ciento) y renovó su mandato hasta 2027. Participaron 46.402 personas en los comicios que se desarrollaron en La Bombonera, y que resultaron ser elecciones récord no sólo para el fútbol argentino: se trata de una elección de un club de fútbol a nivel mundial sólo superada por los comicios del Barcelona español en 2010 y en 2020.

 

LOS NUMEROS FINALES

Riquelme- Ameal: 30.318 votos (65.3%)

– Ibarra-Macri: 15.949 votos (34.4%)

El oficialismo ganó la votación con 14.450 votos de diferencia.

 

ALGUNAS CONSIDERACIONES

Riquelme derrotó formalmente al candidato Andrés Ibarra, de quien Mauricio Macri era el candidato a vicepresidente. Pero en los hechos, Román les ganó a todos: al poder de Macri; a los medios especializados en deportes que estaban todos alineados (pauta mediante) con la oposición; al flamante gobierno nacional (Javier Milei concurrió a votar y fue abucheado sin parar); a la justicia, que se puso al servicio del macrismo para intentar evitar lo que no pudo frenar (la votación de los socios); a Martín Palermo, el goleador histórico que “jugó” con la oposición y quedó mal parado ante la impactante derrota de la lista a la que asistió a votar, luego de recibir la promesa de ser el futuro DT (cosa que no ocurrirá) y pese a lo cual debe decirse, de ninguna manera su imagen de ídolo eterno como goleador, podrá mancharse.

Mauricio Macri dejó además una perla propia de su sello de patrón de estancia: insólitamente no concurrió a votar! Tal vez ya sabiendo que la derrota sería estrepitosa (las encuestas que se pagan pero no se difunden, suelen ser las certeras) prefirió dejar a todos los de su lista colgados del pincel –sobre todo a su histórico empleado y ex ministro de su gestión, Andrés Ibarra- y no tuvo prurito alguno en subirse a un avión para huir a Arabia Saudita, bajo pretexto de obligaciones relacionadas con la FIFA. Lo que se puede definir como “macrismo explícito”.

Juan Román Riquelme ganó por aclamación. Encabezó una campaña a la vieja usanza: basada en el contacto con los hinchas y socios. Organizó en la semana previa una movilización impactante de más de treinta y cinco mil hinchas. Dio apenas un par de reportajes (mientras sus opositores se paseaban por canales en los que aprovechaban perfectos centros disfrazados de preguntas) y acuñó una frase que quedará en la historia: “el verdadero poder es que la gente te quiera”.

Esta vez, Román no le hizo el Topo Gigio. No hizo falta. Sólo repitió el clásico personal después de cada triunfo: se fue a comer asado.