Nota de opiniónLa cuarta edad: una política de Estado

Nota de opinión

La cuarta edad: una política de Estado

18 agosto, 2020 Desactivado Por Eduardo Isasi

En los últimos tiempos, se está dando en el mundo un debate sobre el envejecimiento de la población y, cómo consecuencia de ello, las políticas que deberían adoptar los Gobiernos para la franja etaria de los Adultos Mayores.
Esa franja etaria, a su vez, se divide en dos sectores o segmentos poblacionales. Una denominada Tercera Edad, comprendiendo en ella a las personas cuyas edades van desde los 60 a los 79 años y otra llamada Cuarta Edad, que engloba a las personas mayores a los 80 años.
Hoy podemos decir que gracias a las mejores condiciones de vida, a los cuidados primarios de la salud, a los permanentes incentivos para que la sociedad colabore con las personas que envejecen promoviendo un buen nivel y calidad de vida, ese sector denominado de la Tercera Edad se encuentra mayoritariamente con adecuado potencial físico y mental que le permiten transitar esa etapa de la vida en plenitud y, en muchos casos, con su potencial laboral activo.
La ONU en la 2da. Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, celebrada en España en 2002, ya alertaba sobre el envejecimiento de la población, estimando que para el 2050 las personas de edad mayor pasarían de unos 600 millones a 2.000 millones.
Es indudable que tanto en los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo, la tasa de natalidad resulta notablemente inferior a lo requerido para evitar que el mundo siga envejeciendo.
Tomando éstos datos como certeros y considerando que el sector de la Tercera Edad (60 a 79 años) se encuentra medianamente protegido, desde lo laboral, la salud, la plenitud física, los afectos familiares, en el mundo que viene con ésta nueva normalidad producto de la Pandemia del Covid-19, será necesario que los Gobiernos comiencen a diseñar políticas para el sector siguiente en la franja etaria que llamamos la Cuarta Edad (más de 80 años).
Argentina no escapa a ésta certeza del envejecimiento mundial. Conforme el Censo 2010, una proyección del I.N.D.E.C., estimaba para el presente año 2020 una población de 45.376.000 personas y en la franja de más de 80 años, esa proyección estima que hoy tenemos 1.240.000 personas de la Cuarta Edad.
De ese mismo análisis, se desprende que en nuestro país para el año 2040 habrá una población de 52.800.000 personas y, dentro de ellas, 2,400.000 personas serán mayores de 80 años. Se duplicará esa franja etaria en los próximos 20 años.
Esta certeza mundial de la que no escaparemos, nos llevan a decir que éste Gobierno y los que le sucedan, deben pensar y diseñar políticas de Estado para contener a ese sector poblacional que requerirá cuidados y contenciones especiales y particulares.
Es evidente que las demandas de prestaciones sociales del sector que integran las personas de 60 a 79 años, es naturalmente diferente al que requiere el sector de más de 80 años.
La población que supera ese umbral de la última etapa de su vida, requiere cuidados especiales que la hagan sustentable. La gran mayoría sufre enfermedades crónicas y muchas veces discapacitantes como Alzheimer, psiquiátricas, demencia senil, problemas motores, etc, que los hace perder su independencia y, a su vez, su dependencia del grupo familiar .
Abogamos por el desarrollo de políticas públicas capaces de contener a nuestros ancianos y su entorno. El Estado debe desarrollar programas que lleven a esas personas de más de 80 años, a vivir dignamente, cuidados, queridos y resguardados. Y cómo las familias muchas veces se encuentran impedidas por una diversidad de razones que no es dable enumerar ahora, sería razonable que el Estado promueva infraestructuras geriátricas públicas (hogares, centros de ayuda) y de calidad, como fuera sugerido en el Parlamento Europeo en su Resolución sobre Envejecimiento del año 2015.
La República de Chile el 1 de marzo de 2019 sancionó la ley 21.144, modificatoria de la Ley 19.828 que crea el Servicio Nacional del Adulto Mayor, incorporando a ésta última, el concepto de Cuarta Edad para quienes hayan cumplido 80 años.
Una iniciativa similar de nuestro Congreso Nacional incorporando el concepto de la Cuarta Edad, sería un buen comienzo para comenzar a pensar políticas públicas para una sector de nuestra población que, inexorablemente, irá en aumento.

 

Dr. Eduardo Isasi
Ex-Secretario Legislativo Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires