SALUD Y CIENCIAIdentifican microARN naturales que podrían ayudar a frenar el cáncer de páncreas
23 octubre, 2026
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Texas A&M reveló que las moléculas miR-15a y miR-16 lograron reducir la proliferación de células tumorales pancreáticas en laboratorio. Aunque los resultados son alentadores, los científicos advierten que aún restan años de investigación antes de considerar una aplicación clínica.
Un equipo de científicos de la Universidad de Texas A&M descubrió que dos microARN presentes de forma natural en el organismo, conocidos como miR-15a y miR-16, podrían desempeñar un papel clave en la lucha contra el cáncer de páncreas al reducir la producción de proteínas necesarias para el crecimiento tumoral y ralentizar la multiplicación de células cancerosas.
Los resultados fueron publicados en la revista Physiological Reports y se centraron en el estudio del adenocarcinoma ductal pancreático, la forma más frecuente de esta enfermedad, considerada una de las más agresivas y difíciles de tratar.
Una enfermedad con alta mortalidad
Según datos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), el cáncer de páncreas fue en 2024 el duodécimo diagnóstico oncológico más frecuente en el mundo, pero la sexta causa de muerte por cáncer, con más de 490.000 fallecimientos.
La elevada mortalidad se relaciona con la detección tardía de la enfermedad y con la compleja ubicación anatómica del páncreas, rodeado de estructuras vasculares importantes que dificultan las intervenciones quirúrgicas. Además, los tumores suelen estar protegidos por un tejido denso que limita la llegada de los tratamientos.
El papel de los microARN
Los microARN son pequeñas moléculas que regulan la producción de proteínas dentro de las células. En este estudio, los investigadores observaron que los niveles de miR-15a y miR-16 eran significativamente más bajos en tejidos afectados por cáncer de páncreas y pancreatitis que en tejidos sanos.
Al incrementar artificialmente la presencia de estas moléculas en cultivos celulares, lograron disminuir tanto la síntesis de proteínas como la proliferación de células tumorales.
“Las células cancerosas proliferan continuamente. Para hacerlo necesitan aumentar procesos como la síntesis de proteínas. Si se interrumpe esa síntesis, se puede ralentizar el crecimiento”, explicó James Fluckey, investigador principal del trabajo.
Por su parte, el científico Peter Nghiem comparó la función de estos microARN con el sistema de frenos de un automóvil, al señalar que ayudan a evitar que los mecanismos celulares se descontrolen.
Resultados prometedores, pero aún preliminares
Tras los ensayos de laboratorio, los investigadores analizaron bases de datos de pacientes y observaron que aquellos con mayores niveles de estos microARN tendían a presentar mejores índices de supervivencia.
Sin embargo, los autores remarcaron que la investigación no demuestra una relación causal directa ni implica que estas moléculas funcionen como tratamiento. Hasta el momento no se realizaron pruebas en personas para evaluar seguridad, dosis o eficacia clínica.
El desafío de una terapia dirigida
La próxima etapa de la investigación buscará desarrollar mecanismos que permitan administrar miR-15a y miR-16 únicamente a las células cancerosas, evitando afectar tejidos sanos, ya que estas moléculas intervienen en múltiples funciones biológicas del organismo.
Los científicos consideran además que, de llegar a aplicarse en el futuro, este enfoque formaría parte de tratamientos combinados y no de una terapia única.
Nuevos avances contra el cáncer de páncreas
El estudio se conoce en un contexto de creciente desarrollo de tratamientos para esta enfermedad. Recientemente, la FDA aprobó el medicamento daraxonrasib para pacientes con cáncer de páncreas metastásico previamente tratados con quimioterapia.
En ensayos clínicos internacionales, el fármaco mostró una mejora significativa en la supervivencia de los pacientes al actuar sobre mutaciones de la familia RAS, presentes en la gran mayoría de los tumores pancreáticos.
Aunque todavía se trata de resultados obtenidos en laboratorio, el descubrimiento de los microARN miR-15a y miR-16 abre una nueva línea de investigación que podría contribuir, en el futuro, al desarrollo de estrategias más eficaces contra uno de los cánceres más complejos de tratar.



