Inseguridad en la Autopista La Plata-Buenos AiresEmboscada y terror en la nueva bajada de la 520: atacaron a pedradas a más de once autos para robarles
14 julio, 2026
El peligroso modus operandi del robo en trampa volvió a golpear en el ingreso a la capital provincial. Los automovilistas sufrieron destrozos en sus parabrisas y debieron quedar varados en la banquina a merced de los delincuentes.
LA PLATA – No se trata de vandalismo aislado ni de una travesura. Es una metodología delictiva coordinada y sumamente peligrosa que volvió a sembrar el pánico en la Autopista La Plata-Buenos Aires. Delincuentes apostados a los costados de la traza arrojan objetos contundentes contra los vehículos en movimiento para obligar a los conductores a detenerse en la banquina y, una vez vulnerables, asaltarlos.
El último y más grave episodio tuvo lugar en las inmediaciones del kilómetro 50, a la altura de la recientemente inaugurada bajada de la avenida 520. El ataque masivo dejó un saldo de al menos once autos particulares gravemente dañados y varados a un costado del camino.
La trampa perfecta: «Somos once autos detenidos»
La alerta se encendió rápidamente a través de las redes sociales y grupos de mensajería de conductores habituales. En un dramático audio que circuló tras el hecho, una mujer que viajaba en uno de los vehículos atacados describió la tensa situación:
«Somos once autos los que estamos detenidos porque nos rompieron el auto para robarnos. No nos pasó nada a ninguno».
El accionar de las bandas es siempre el mismo: ocultos entre la vegetación de la banquina o en las zonas de monte linderas, esperan el paso de los vehículos para lanzar piedras y objetos pesados directamente contra los parabrisas.
La velocidad de la autopista transforma estos impactos en golpes potencialmente mortales. Al verse con el parabrisas estallado o la visual completamente obstruida, los automovilistas se ven forzados a frenar. Es en ese instante de confusión y desamparo cuando los delincuentes salen de las sombras para concretar el asalto.
Afortunadamente, en este último ataque masivo no se registraron heridos de gravedad, aunque todos los conductores sufrieron importantes daños materiales en sus rodados y debieron esperar el auxilio mecánico expuestos en una zona de alto riesgo.
Un punto crítico recién inaugurado
La elección del lugar del ataque no es una coincidencia para los investigadores. La nueva bajada de la avenida 520 fue inaugurada hace solo unos meses con el objetivo de agilizar el acceso sur a la ciudad de La Plata y descomprimir el tránsito de las bajadas tradicionales. Sin embargo, su fisonomía y la falta de iluminación o patrullaje adecuado en ciertos tramos la convirtieron rápidamente en un nuevo «punto rojo» para la delincuencia.
Este hecho se suma a otros episodios recientes en la misma traza de la autopista. Pocos días atrás, un micro de pasajeros también fue blanco de una pedrada que rompió una de sus ventanillas, provocando que una pasajera sufriera heridas por los restos de vidrio desprendidos.
Pese a que el problema de las pedradas en la Autopista La Plata-Buenos Aires lleva años sin una solución definitiva, los usuarios advierten que la modalidad ha regresado con una preocupante violencia y sistematicidad en los accesos clave a la región del Gran La Plata.



